jueves, 15 de junio de 2017

El buen uso de Internet y de las nuevas tecnologías

Se ha dicho que, al leer un libro, de un modo pausado inteligente, el lector entabla un diálogo silencioso con el autor. En ese diálogo íntimo, por parte del lector, hay momentos de admiración o de rechazo, pausas reflexivas, el interés por releer algo que ha impresionado mucho o algo que recuerda otro pasaje de otro libro o una situación vivida y casi olvidada. Se ha dicho también que un libro bueno es aquel que empiezas a leerlo y no puedes dejarlo hasta el final
.
En todo esto hay mucho de verdad, pero donde realmente es posible un diálogo es en el caso de la escritura digital. No hace mucho glosaba yo, en una entrada de este blog, la letra de una canción que atribuí a los Beatles. Un lector benévolo me comunico, en un WhatsApp, que esa canción no era de los Beatles sino de John Lennon. Tardé dos o tres minutos en cambiar la frase equivocada y actualizar de nuevo el blog. Si el texto estuviera impreso sobre papel tendría que hacer una nueva edición para subsanar el error o bien dejarlo escrito tal como estaba, con el error incluido.

Esto es solo una apreciación muy concreta sobre el mundo digital, del cual soy bastante entusiasta, aunque también reconozco sus límites y admiro el esfuerzo qué hacen los editores modernos para hacer atractiva la letra impresa sobre papel, incluidas fotos, imágenes, diseño, etc.

No es una exageración decir que Internet nos ha cambiado la vida. Ha cambiado la vida del mundo entero. Lo ha cambiado en muchos aspectos para bien y, en otros, no pocos, para mal. Lo mismo que la máquina de vapor, el uso de la electricidad o los vehículos de motor.

Sobre los efectos negativos de Internet hay una abundante literatura de padres, psicólogos pedagogos, pastores de la Iglesia y demás observadores sociales. El mal uso o el abuso de las nuevas tecnologías. puede resultar algo realmente desastroso. Pero también quiero señalar algo sobre lo cual se escribe poco. Me refiero al desconocimiento o el rechazo inconsciente en el uso de ese medio en un sector de edad avanzada. Con ello aumenta el aislamiento y la desconexión con el mundo real de muchos ancianos.

Actualmente están conviviendo en la sociedad la llamada generación milenarista (personas que han nacido con una pantalla y un teclado) con otra generación que, en un momento dado, rechazó todo innovación en su modo de vivir y son ahora incapaces de manejar ningún dispositivo digital. Recuerdo la frase solemne de un anciano culto que no se recataba de decir en público que había hecho voto de no usar nunca una tecla.

Internet y las nuevas tecnologías, bien usados, son buenos. Permiten encontrar información buscada, mejorar la formación con webs adecuadas, comunicarse con los demás, recuperar amistades antiguas, difundir mensajes positivos, evangelizar, disfrutar con imágenes bellas. Además, la oferta de cursos de iniciación por parte de administraciones pública es abundante.

Un buen ejemplo de cuanto he dicho es el blog Siguiendo al Papa Francisco Lo estás leyendo ahora mismo y puedes enviar tus propios comentarios.
J.S.
Publicar un comentario