jueves, 17 de octubre de 2013

¿Proselitismo o apostolado? Vocabulario del Papa Francisco

Quizá la última entrada que publiqué en este blog, El proselitismo en la predicación del Papa Francisco, pudo sorprender a alguno. Dije que el Obispo de Roma reserva a la palabra proselitismo la acepción negativa que predomina en casi todos los ambientes mediáticos; por eso evita emplearla o la rechaza. Pero la substancia permanente está clara. Todos los católicos estamos emplazados por el mismo a Cristo a propagar el Evangelio por todo el mundo, a evangelizar cada nueva generación.

El Papa Francisco desarrolló en su Audiencia general del 17 de octubre la apostolicidad de la Iglesia; una de sus cuatro notas: Una, Santa, Católica y Apostólica, que confesamos en el Credo.

La tercera parte de su intervención la dedicó el Papa  a la misión apostólica de la Iglesia y de cada uno de sus fieles: la Iglesia es apostólica porque es enviada a llevar el Evangelio a todo el mundo. Continúa en el camino de la historia la misma misión que Jesús confió a los apóstoles: «Id, pues, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándoles a observar todo cuanto les he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt. 28,19-20). ¡Esto es lo que Jesús nos dijo que hiciéramos! Insisto en este aspecto de la actividad misionera, porque Cristo invita a todos a "ir" al encuentro de los demás, nos envía, nos pide movernos para llevar la alegría del Evangelio!

Por tanto, nada de inhibirse, de frenar el ímpetu noble del apostolado; sería caer en la “globalización de la indiferencia”, enfermedad de nuestra sociedad, como señaló el Papa en varias ocasiones.

Preguntas para un examen de conciencia: Una vez más debemos preguntarnos: ¿somos misioneros con nuestras palabras, pero sobre todo con nuestra vida cristiana, a través de nuestro testimonio? ¿O somos cristianos encerrados en nuestro corazón y en nuestras iglesias, cristianos de sacristía? ¿Cristianos solo de palabras, pero que viven como paganos? Debemos hacernos estas preguntas, que no son un reproche. Yo también, me lo digo a mí mismo: ¿cómo soy cristiano, realmente con el testimonio?

J. S.


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