domingo, 21 de julio de 2013

COMENTARIO El Papa Francisco y las teologías de la la liberación

Se habla de la llamada Teología de la Liberación y el Papa Francisco, como si se estuviera produciendo un revival en un planteamiento teológico determinado que parecía legitimar en América Latina la lucha armada, la guerrilla popular y el uso del análisis marxista como instrumento para conocer la realidad.

La verdad es que el Papa es profundamente evangélico y se mueve en un nivel muy distinto al de cualquier doctrina conectada con el marxismo histórico o a cualquiera  de las apologéticas liberales, igualmente materialistas y ateas, del bien llamado “capitalismo salvaje”. Ambos modos de pensar con antagónicos, dialécticos, violentos, pero se mueven en un mismo plano. El Papa está en otro nivel, más humano y más sobrenatural.

Cristo nos está saliendo al encuentro de un modo cada vez más claro en la cara más dramática y negativa de la globalización. Su reciente viaje a las costas de Lampedusa ha sido como un revolcón a la conciencia moral de todo el mundo occidental: “¿Dónde está tu hermano?”, la voz de su sangre grita hasta mí, dice Dios. Ésta no es una pregunta dirigida a otros, es una pregunta dirigida a mí, a ti, a cada uno de nosotros. Esos hermanos y hermanas nuestras intentaban salir de situaciones difíciles para encontrar un poco de serenidad y de paz; buscaban un puesto mejor para ellos y para sus familias, pero han encontrado la muerte. ¡Cuántas veces quienes buscan estas cosas no encuentran comprensión, no encuentran acogida, no encuentran solidaridad! ¡Y sus voces llegan hasta Dios! Y una vez más les doy las gracias a ustedes, habitantes de Lampedusa, por su solidaridad. He escuchado, recientemente, a uno de estos hermanos. Antes de llegar aquí han pasado por las manos de los traficantes, aquellos que se aprovechan de la pobreza de los otros, esas personas para las que la pobreza de los otros es una fuente de lucro. ¡Cuánto han sufrido! Y algunos no han conseguido llegar.

¿Qué duda cabe que Jesús está de parte de lo más débil del mundo? No podemos negarlo sin negar el Evangelio. Dejemos de nuevo la palabra al Papa Francisco: Jesús nos dice que la manera de encontrarle es encontrando sus llagas, y las llagas de Jesús las encuentras con las obras de misericordia, dando al cuerpo y al alma, sobre todo al cuerpo – subrayó el Papa – de tu hermano llagado, porque tiene hambre, porque tiene sed, porque está desnudo, porque está humillado, porque es un esclavo, porque está en la cárcel, porque está en el hospital. Esas son las llagas de Jesús hoy. Y Jesús nos invita a dar un acto de fe, en Él, pero a través de estas llagas.
¡Vale, muy bien! ¡Hagamos una fundación para ayudar a todo el mundo y hacer tantas cosas buenas! Eso es importante, pero si nos quedamos en este nivel seremos sólo filantrópicos."

Es verdad que el Papa emplea a veces , con sus gestos y palabras, el lenguaje fustigante de los profetas (¡y del mismo Jesús!) y, con ello, está invitando a todos a una profunda conversión, pero jamás incita al odio, a la venganza.  El odio en todas sus formas es diabólico, como lo es la mentira. Ambas cosas las dijo el Maestro. Por ello el recurso al odio permanente y a la violencia sistemática es perverso, aunque se trate de momento sólo de palabras (el insulto) o de gestos (el puño amenazante). Con dolor por todas las guerras dijo el Papa en Santa Marta: “Nosotros hoy hemos venido a rezar por nuestros muertos, por nuestros heridos, ¡por las víctimas de la locura que es la guerra! Es el suicidio de la humanidad, porque mata el corazón, mata precisamente donde está el mensaje del Señor: ¡mata el amor! Porque la guerra viene del odio, de la envidia, del deseo de poder, y también - lo vemos tantas veces – de ese afán por más poder”.

Sólo el perdón, sólo el Amor, tienen capacidad de alumbrar algo nuevo en este mundo.

J.S.




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