jueves, 18 de julio de 2013

COMENTARIO La Familia, en el Documento de Aparecida

Un dato que salta a la vista es que la población de Latinoamérica y el Caribe está constituida mayoritariamente por gente joven, bastante joven. El perfil demográfico del Continente de la Esperanza es completamente distinto al de España y el resto de Europa. Lo veremos de un modo visual y masivo dentro de unos días cuando aparezcan en las pantallas la visita del Papa Francisco a Brasil con ocasión de la JMJ Rio 2013.

Una buena parte del Documento de Aparecida está dedicado a la familia como eje de la cultura y de la sociedad latinoamericana y como futuro y esperanza de la Iglesia. El entonces Cardenal Bergoglio  jugó un papel importante en la elaboración de un plan de pastoral de la Iglesia Católica para el Continente. Ya entonces se percibía claramente que le llegaba el turno a Latinoamérica en un plan cultural y político organizado desde Estados Unidos, exportado a España y resto de Europa. El Documento lo señala con precisión:

Entre los presupuestos que debilitan y menoscaban la vida familiar, encontramos la ideología de género, según la cual cada uno puede escoger su orientación sexual, sin tomar en cuenta las diferencias dadas por la naturaleza humana. Esto ha provocado modificaciones legales que hieren gravemente la dignidad del matrimonio, el respeto al derecho a la vida y la identidad de la familia (n. 40)

¿Cómo encauzar la energías latentes en una cultura que surgió de una primera Evangelización?

Bendecimos a Dios por haber creado al ser humano varón y mujer, aunque hoy se quiera confundir esta verdad: “Creó Dios a los seres humanos a su imagen; a imagen de Dios los creó, varón y mujer los creó” (Gn 1, 27). Pertenece a la naturaleza humana el que el varón y la mujer busquen el uno en el otro su reciprocidad y complementariedad (n, 116).

La apuesta por la familia aparece como prioritaria en la pastoral que los Obispos en comunión con el Papa Benedicto XVI proyectaron para un futuro. Hay un tono de alegría y de optimismo en estas palabras:

Proclamamos con alegría el valor de la familia en América Latina y El Caribe. Afirma el Papa Benedicto XVI que la familia patrimonio de la humanidad, constituye uno de los tesoros más importantes de los pueblos latinoamericanos y caribeños. Ella ha sido y es escuela de la fe, palestra de valores humanos y cívicos, hogar en que la vida humana  nace y se acoge generosa y responsablemente… La familia es insustituible para la serenidad personal y para la educación de sus hijos (n. 114).

Son ideas claras, sencillas, básicas, que cientos de miles de chicos y chicas oirán estos días en las catequesis de la JMJ Rio 2013.

J. S.





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